Especial vigilancia al uso intensivo de efectivo
Como parte de su labor habitual la Agencia Tributaria controla tanto a particulares como a empresas, de diferentes sectores, para detectar posibles fraudes aunque pone especialmente su foco en determinados grupos de contribuyentes.
Durante el ejercicio 2024 logró recaudar casi 19.000 millones de euros gracias a los expedientes abiertos a empresas, autónomos, pequeños negocios y personas con altos patrimonios. De ellos, cerca de 1.600 millones se deben a la acción de las denominadas ‘cartas del miedo’ que el organismo envía a los contribuyentes.
De cara a 2025 el Plan de Control Tributario y Aduanero detalla las principales líneas de actuación del organismo y, en la línea de ejercicios anteriores, una de ellas es la de las actuaciones «en aquellos sectores y modelos de negocio en los que se aprecie alto riesgo de existencia de economía sumergida«.
Hacienda advierte que su labor de inspección se dirigirá especialmente hacia varios grupos de contribuyentes:
- Los que no admitan pagos con medios bancarios o usen de forma intensiva efectivo, especialmente en el caso de uso de efectivo por encima de los límites marcados por la ley.
- Los que usen fundamentalmente medios de pago radicados en el extranjero que eviten las obligaciones de comunicación a la Agencia Tributaria.
- Los que ostenten signos externos de riqueza, patrimonio o rentabilidad que sean incoherentes respecto de sus rentas declaradas.
- Los que declaren una evolución anómala del importe de sus existencias respecto a la actividad declarada, dado que eso puede suponer la existencia de ventas ocultas.
- Los que tengan rentabilidades que sean incompatibles con la naturaleza de su actividad o los datos que ha puesto a disposición de Hacienda. También los que declaren pérdidas de forma continua y de forma incompatible con la lógica de cualquier proyecto económico.
- Los que puedan usar herramientas informáticas susceptibles de ser usadas para ocultar ventas como, por ejemplo, el software de doble uso.