Cinco materias primas que podrían desinflarse hasta un 50%

Cinco materias primas que podrían desinflarse hasta un 50%

Cinco materias primas que podrían desinflarse hasta un 50%
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Cinco materias primas que podrían desinflarse hasta un 50%

Las alertas de recesión han frenado el rally de las materias primas. Las previsiones de los analistas a más de un año vista, para finales de 2023, contemplan caídas adicionales del 11% al 49% en las cotizaciones de cinco commodities. Pero también barajan subidas del 14% al 63% en otras cuatro materias primas.

Pocos factores han sido más determinantes este año tanto en los mercados como en la economía como el rally de las materias primas. La escalada en los precios de la energía y de los metales multiplicó las tensiones inflacionistas, y la respuesta de los bancos centrales ha sido desencadenar unas subidas históricas en los tipos de interés que elevan los temores de recesión.

Durante los últimos meses se han sucedido los paralelismos de los analistas con los años 70, en tiempos de la llamada crisis del petróleo. Los mercados, sin embargo, reciben con alivio el correctivo que ha registrado ya el precio del crudo. El barril de Brent ha perdido un tercio de su valor desde los máximos de 139 dólares que alcanzó el pasado mes de marzo, en plena conmoción aún por el inicio de la guerra en Ucrania.

La previsión de un descenso de la demanda ante el deterioro previsto en el crecimiento económico ha pasado factura a un mercado cíclico como el del petróleo. Pero no todas las materias primas tienen un componente tan cíclico, tan ligado al ciclo económico. De ahí que las previsiones a más de un año visto deparen en algunas ocasiones un rumbo opuesto para las commodities.

Los analistas de Bank of America son los últimos en actualizar sus previsiones sobre el conjunto de las materias primeras. Para un un horizonte de más de un año, al cierre de 2023, sus estimaciones sobre 16 de las principales commodities auguran oscilaciones inferiores al 10% en siete materias primas (cobre, plomo, molibdeno, rodio, oro, plata y petróleo), caídas superiores a los dobles dígitos en cinco, y subidas superiores al 10% en cuatro.

Posibles caídas

Las perspectivas de Bank of America identifican el mayor riesgo de desplome en los precios del gas en Estados Unidos. De acuerdo con sus pronósticos, el precio del gas natural Henry Hub, de referencia en el mercado estadounidense, podría desplomarse un 49% desde su cotización actual hasta finales de 2023.

Las subidas más verticales este año se han concentrado en el precio del gas en Europa, debido a la escasez de suministro provocada por las sanciones a Rusia. Pero las presiones alcistas se han trasladado igualmente al mercado estadounidense. Una mayor asimilación del ‘shock’ inicial desatado por la falta de gas en Europa debería corregir notablemente la cotización del gas en EEUU, en una tendencia a la baja que, según Bank of America, podría continuar a más largo plazo, y deparar pérdidas adicionales del 35% en 2024.

La crisis energética no solo disparó el precio del petróleo y del gas. La guerra en Ucrania y las sanciones a Rusia aceleró las subidas en el precio del carbón térmico. Pasado el ‘shock’ inicial y a un año vista, su cotización podría sufrir la segunda mayor caída prevista por Bank of America entre las commodities. Si se cumplen sus estimaciones, el precio del carbón térmico se desinflaría un 24% desde sus niveles actuales hasta el cierre de 2023.

El banco estadounidense prevé una mejora en los problemas de suministro que han agitado el mercado del carbón este año, y descuenta en su cotización las menores presiones que ejercerá el próximo ejercicio el precio del gas con sus caídas.

Los riesgos bajistas afloran también en los precios de un metal precioso como el paladio. Los pronósticos de Bank of America cifran en un 19% las caídas que podría registrar hasta el cierre de 2023. Sus analistas apuntan que el mercado del paladio “tiende lentamente hacia un superávit”, y añaden como presión bajista adicional que la posibilidad de envíos desde Rusia “no ha desaparecido por completo”.

En el caso del níquel, los mayores riesgos bajistas desde el punto de vista del suministro proceden de Indonesia. Bank of America destaca el incremento de producción del país asiático, y teme que la demanda de níquel de los fabricantes de vehículos eléctricos lleve a Indonesia a acelerar su suministro. El déficit de oferta previsto para este año podría dar paso, según el banco estadounidense, a un superávit en 2023, un vuelco que podría ser clave en las caídas del 16% que prevé en su precio hasta finales de 2023.

La lista de materias primas que podrían desinflarse más de un 10% a un año vista se completa con el zinc. Los analistas de Bank of America contemplan bajadas del 11% en su precio. A pesar de que “los inventarios siguen siendo bajos”, la firma puntualiza que existen “inventarios no declarados en el mercado de zinc”, por lo que la oferta real sería mayor, y no descarta un incremento de producción en China si la demanda es firme.

Posibles subidas

A pesar del sesgo claramente bajista de sus previsiones anteriores, los analistas de Bank of America se encargan de subrayar que el mercado de materias primas puede contemplar aún subidas más que notables a medio y largo plazo, incluso en un horizonte marcado por la sombra de una posible recesión.

A la hora de identificar materias primas con un claro potencial de revalorización, el banco estadounidense pone especial énfasis en el platino. En sus estimaciones augura una escalada de precios del 63% desde el nivel actual hasta el proyectado para finales de 2023.

Los analistas de Bank of America explican que los problemas de suministro de chips a escala global han limitado el alza de precios en el platino, utilizado en componentes electrónicos, además de en la industria del automóvil, en la joyería y en dispositivos médicos. En opinión de la firma, la transición hacia nuevas energías como el hidrógeno ayudará además a reforzar las expectativas alcistas sobre el platino.

La revalorización prevista supera igualmente la barrera del 50% en el caso del aluminio. Las proyecciones barajan subidas del 51% en su precio hasta finales de 2023, un rally que vendría determinado en gran medida por el vuelco del mercado, al pasar del superávit de oferta en 2022 al déficit esperado para 2023.

A favor de la posible escalada de precios está, por un lado, que la industria china está alcanzando el límite de capacidad establecido por las autoridades de Pekín, Y por otro lado, que fuera de China la industria está sometida a gran presión por los elevados precios de la energía, por lo que Bank of Amercado no descarta nuevos recortes de suministro.

La crisis energética podría incidir al alza en la cotización del aluminio, y podría tener consecuencias más directas aún en el precio del uranio. La guerra en Ucrania, la escasez de gas y petróleo y la subida de los precios energéticos ha reducido sensiblemente las presiones contra la energía nuclear. Distintos gobiernos han aparcado ya sus planes de cierre de plantas, y varios países contemplan incluso una renovada apuesta por la industria nuclear. Con este viento a favor, los analistas de Bank of America barajan una revalorización del 36% en el precio del uranio en los 14 próximos meses, hasta finales de 2023.

El cobalto completa la lista de las materias primas que, según Bank of America, podrían encarecerse más de un 10% a más de un año vista. En concreto, el precio previsto para finales de 2023 implicaría una subida del 14% respecto a su nivel actual.

Fuente: Expansión 19.05.2022

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